Los distintos talleres de la fábrica, de dimensiones variables según su destino, se construirán con materiales ligeros e incombustibles, tendrán techo no metálico, también lo más ligero posible, pintado de blanco, con pronunciada saliente exterior y provisto de ventanas de aireación. El suelo de cada construcción presentará una capa de betún asfáltico, sin guijarros y se tendrá siempre cubierto de una materia absorbente, susceptible de ser renovada con frecuencia; dándose preferencia para este uso al aserrín de madera o a los desperdicios de corchos.
